Con el más reciente dato de la inflación, el de julio, el acumulado anual llega al 8.15% y son ya 20 meses consecutivos al alza, obviamente, iba a terminar impactando los precios de algunos de los insumos básicos de nuestra sociedad y el estelar de la semana, es la tortilla.

A partir del lunes 8 de agosto, en nuestra región alcanzó lo 24 pesos por kilo, pero la parte curiosa es que aunque sí se debe en parte al aumento en los insumos para su producción, el aumento fue súbito y parejo para todos, es decir, todos los vendedores de Jonacatepec la subieron el mismo día y al mismo precio: somos una vez más, víctimas del Cártel de la Tortilla. Y va siendo hora de que hablemos al respecto.

Hace ya algunos días, fue noticia en la región que una tortillería que ofrecía su producto más barato que el resto de los comerciantes de la zona fue clausurada por no contar con el permiso para operar que debe otorgar el municipio, mismo que le fue negado por razones sin justificación, pero trascendió que la verdadera razón detrás de ellos fue que la tortillería no contaba con el consentimiento para operar del Cartel de la Tortilla, un grupo de empresarios del ramo que deciden quien sí y quien no puede vender tortilla en el municipio, en dónde, a cuánto y otras condiciones, so pena de ser clausurados ?por las buenas? como fue el caso o por las peores.

En Tepalcingo el similar el caso, pero la ignorancia que es temeraria, llevó al municipio de Tepalcingo a suscribir un acuerdo complemente ilegal para mantener contentos a los integrantes del Cártel de la Tortilla en aquel municipio, porque a su parecer había algunos de sus integrantes que ya tenían demasiados repartidores y estaban vendiendo de más, llegando incluso al extremo ridículo de establecer multas que supuestamente iba a hacer cumplir el ayuntamiento, hágame usted el favor.

De modo que entre la inflación y el Cártel de la Tortilla controlando ?la plaza?, los habitantes de la región oriente del Estado, no ven la suya a la hora de comprar algo tan indispensable hasta para un taco con sal. Ya veremos si las autoridades se fajan sus pantaloncitos -o faldas- para poner orden en algo tan básico.

oriente radio

Francisco Javier Marín Amaro