El 1° de febrero del año 2000 marcó el inicio de una vocación que, con el paso del tiempo, ha dejado una huella imborrable en cientos de estudiantes. Inspirado por el ejemplo de su madre, una educadora comprometida, y de su padre, un hombre trabajador y de valores firmes, José Antonio Verduzco García comenzó un camino en la docencia que hoy, 25 años después, sigue siendo un ejemplo de entrega y compromiso.
Actualmente, desarrolla su labor docente en la Escuela Secundaria Número 7 “Francisco Zarco”, ubicada en Tetela del Monte, Cuernavaca. Desde ahí, no solo ha contribuido a la formación académica de sus alumnos, sino que también ha sido una figura clave en el desarrollo personal y emocional de quienes han tenido la fortuna de coincidir con él en el aula.
A lo largo de estos años, su pasión por la enseñanza ha sido constante. Cada clase, cada conversación y cada gesto han reflejado un compromiso profundo con la educación, convirtiendo su trabajo en una verdadera vocación de vida. Más allá de los muros escolares, su dedicación también ha sido el cimiento de una sólida familia que ha formado junto a su esposa y sus dos hijos, quienes lo acompañan y se inspiran en su ejemplo.
En el marco del Día del Maestro, su trayectoria es motivo de reconocimiento y orgullo. José Antonio Verduzco Garcia, a 25 años de aquel primer día frente al pizarrón, su vocación continúa tan viva como entonces, recordándonos que educar con el corazón es una de las formas más nobles de transformar el mundo.















































